Productos

Dificultades en la lactancia

6 problemas relacionados con la lactancia durante la primera semana... solucionados

Hora de lectura: 7 min.

¿Tienes problemas para dar el pecho a tu recién nacido? Lee nuestros consejos de expertos para solucionar los problemas de lactancia más habituales durante la primera semana.

La lactancia no siempre es sencilla. En cualquier caso, si estás teniendo problemas, no estás sola. De hecho, un estudio realizado en los EE. UU. con más de 500 madres concluyó que el 92 % de ellas tuvieron dificultades con la lactancia antes del tercer día {1}. Afortunadamente, muchas de estas dificultades son fáciles de resolver. Estas son nuestras soluciones a los problemas más habituales con los que se encuentran las madres durante la primera semana.

Problema 1: dar el pecho provoca dolor

El dolor durante la lactancia suele reducirse a pezones doloridos o sensibles, especialmente tras la «subida de la leche», que se produce entre el segundo y el cuarto día tras el parto {2}. Tu bebé se alimentará cada dos horas, lo que significa que este problema puede empeorar de forma rápida, y muchas madres ven cómo sus pezones se agrietan, sangran o tienen ampollas. ¡Qué dolor!

Soluciones: {3}

Problema 2: mi bebé no se agarra correctamente

Algunos recién nacidos parece que tienen problemas para conseguir un buen agarre. Tal vez sea porque los dos necesitáis algo de tiempo para coordinar vuestros esfuerzos, o porque han nacido de forma prematura, no se sienten bien después de un parto complicado, o porque sus madres tienen pezones planos o invertidos.

Soluciones

  • Busca la ayuda de un especialista o consultora de lactancia que pueda diagnosticar la causa del problema y establecer un plan para solucionarlo.
  • Saca hacia fuera los pezones invertidos o planos. Los formadores de pezones se pueden colocar perfectamente en el interior del sujetador y aplican una ligera presión que ayuda a sacar hacia fuera los pezones para permitir la lactancia.
  • Adopta diferentes posiciones para facilitar el trabajo a tu recién nacido. Necesita sentirse sujeto, cómodo y capaz de respirar para poder alimentarse de forma adecuada. Asegúrate de no sujetar ni presionar su cabeza. Una posición tumbada, en la que el bebé se encarga de agarrarse, le ayuda a utilizar sus reflejos innatos y le facilita la tarea de llegar al pecho y agarrarse {4}.
  • Realiza pequeños ajustes mientras alimentas a tu bebé. En lugar de colocarlo y retirarlo del pecho, lo que puede frustraros a los dos, simplemente asegúrate de que está bien colocado y cómodo. Mantén su cuerpo cerca de ti, sujetándolo bien del hombro para que se sienta seguro.  Deja que su cabeza descanse sobre tu muñeca para que pueda inclinarse ligeramente hacia atrás y tenga más espacio en la nariz para respirar. Su barbilla debe quedar cerca de tu pecho. Si realizar pequeños ajustes no parece mejorar la comodidad de tu bebé, solicita la ayuda de un especialista o consultora de lactancia.
  • Utiliza pezoneras para alimentar a tu bebé. Si tu bebé no se agarra, un especialista o consultora de lactancia puede recomendarte el uso de pezoneras para ofrecerle un objetivo más grande y firme donde agarrarse. En general, las pezoneras deben considerarse una solución a corto plazo.

Problema 3: no tengo suficiente leche materna

En un principio, generarás una pequeña cantidad de leche materna porque los cambios hormonales que activan la producción de leche se producen lentamente, y no finalizan hasta llegar al segundo o cuarto día {2}. Esto puede hacer que te preocupes por si tu bebé no está recibiendo suficiente alimentación, pero dado que su estómago es diminuto durante los primeros días y se alimenta con frecuencia, esto no supone un problema. Durante estos primeros días solo tienes que preocuparte si tu bebé pierde más peso de lo esperado y produce muy pocos pañales húmedos y sucios, o si muestra signos de deshidratación. Para obtener una explicación completa acerca de con qué frecuencia tu recién nacido debe mojar o manchar sus pañales, lee Dar el pecho a un recién nacido: qué puedes esperar durante la primera semana.

Soluciones

Problema 4: mis pechos están muy llenos y duros

Cuando se produzca la subida de la leche, notarás que tus pechos están más llenos y firmes. Si tu bebé se alimenta bien y con frecuencia, esta situación debería superarse sin problemas. No obstante, los pechos de algunas mujeres se endurecen en exceso, y pueden estar más sensibles, incómodas e incluso sentir dolor: un problema que recibe el nombre de congestión mamaria. Los pechos congestionados también pueden notarse muy calientes debido a la actividad que se produce en su interior: ¡es como un atasco de tráfico! Aunque se trata de una situación temporal, que a menudo dura de 24 a 48 horas, la congestión también puede dificultar a tu bebé el agarre, ya que tus pezones se aplanan {5}.

Soluciones

  • Alimenta a tu bebé con frecuencia. Intenta darle el pecho al menos de 8 a 12 veces cada 24 horas. Este es el tratamiento principal para este problema. Si necesitas más consejos, lee nuestro artículo sobre la congestión mamaria {6,7}.
  • Acude a un profesional sanitario, especialista o consultora de lactancia si los síntomas duran más de 48 horas, si tienes fiebre o si tu bebé no puede tomar el pecho debido a la congestión.

Problema 5: mis pechos pierden leche

Los pechos con pérdidas de leche son muy habituales durante los primeros días de lactancia, tras la subida de la leche. Puede que pierdas leche de un pecho cuando alimentes a tu bebé con el otro, cuando te tumbes boca abajo para dormir o cuando algo estimule tu reflejo de salida de leche de forma accidental, como la presencia de otro bebé llorando en el supermercado. Las pérdidas suelen remitir después de unas seis semanas.

Soluciones

Problema 6: creo que produzco demasiada leche

¡En ocasiones, cuando la leche sube, sube de verdad! Puede que tengas un suministro excesivo de leche, de carácter temporal, durante las primeras semanas, pero esta situación remitirá pronto {7}. Hasta entonces, puede que sientas dolor en los pechos y que estén duros la mayor parte del tiempo, incluso después de una toma, y es posible que pierdas una gran cantidad de leche. Tu bebé puede toser y chisporrotear con la fuerza de la salida de la leche, vomitar al moverlo tras las tomas y sentir incomodidad en la tripa, con heces explosivas, espumosas y verdosas. Todo esto sugiere que tienes demasiada leche, pero este problema se solucionará por sí solo en cuanto tus pechos se adapten a su nuevo trabajo.

Soluciones

  • Extrae algo de leche manualmente al iniciar cada toma para reducir la fuerza de la salida de la leche.
  • Prueba la posición de lactancia tumbada para que tu bebé pueda controlar mejor el flujo de leche. O utiliza la posición de cuna: sujeta al bebé por los hombros, asegurándote de que su cabeza quede ligeramente inclinada hacia atrás, descansando sobre tu muñeca. Su cuerpo reposará sobre el tuyo, inclinado hacia abajo en diagonal.
  • Sé delicada y paciente. Deja que tu bebé descanse y digiera la leche, tanto durante como después de una toma. Si lo mueves demasiado o muy rápido, podría sentir náuseas. A medida que vaya creciendo, irá acostumbrándose al flujo, que en cualquier caso se ralentizará.
  • Utiliza una toallita o un paño de muselina para limpiar la salida brusca de leche si tu bebé se agobia cuando la leche empieza a salir, y coloca una copa para recoger la leche en el otro pecho para recoger cualquier pérdida de leche.
  • Solicita el consejo de un especialista o consultora de lactancia si sigues teniendo dificultades después de varias semanas. Ellos valorarán la situación y te podrán aconsejar dar solo un pecho o restringir la alimentación si necesitas reducir tu suministro de leche.

Sigue leyendo: Dificultades en la lactancia durante las siguientes semanas y problemas relacionados con la lactancia después del primer mes

Bibliografía

1 Wagner EA et al. Breastfeeding concerns at 3 and 7 days postpartum and feeding status at 2 months. Pediatrics. 2013:peds-2013.

2 Pang WW, Hartmann PE. Initiation of human lactation: secretory differentiation and secretory activation. J Mammary Gland Biol Neoplasia. 2007;12(4):211-221.

3 Cadwell K. Latching‐On and Suckling of the Healthy Term Neonate: Breastfeeding Assessment. J Midwifery & Women’s Health. 2007;52(6):638-642.

4 Colson SD et al. Optimal positions for the release of primitive neonatal reflexes stimulating breastfeeding. Early Hum Dev. 2008;84(7):441-449.

5 Jacobs A et al. S3-guidelines for the treatment of inflammatory breast disease during the lactation period. Geburtshilfe Frauenheilkd. 2013;73(12):1202-1208.

6 Amir LH. Academy of Breastfeeding Medicine Protocol Committee. ABM clinical protocol# 4: Mastitis, revised March 2014. Breastfeed Med. 2014;9(5):239-243.

7 Academy of Breastfeeding Medicine Protocol Committee. ABM clinical protocol# 20: Engorgement. Breastfeed Med. 2009;4(2):111-113.