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Dificultades en la lactancia

Cuidado de los pezones para madres que dan el pecho

Hora de lectura: 6 min.

Aunque la lactancia es buena para ti y para tu bebé, puede ser dura para tus pezones. Lee nuestros consejos de cuidado de los pezones para ayudar a mantener controlado el dolor.

«La lactancia no debería doler» es un mantra que suelen escuchar las madres primerizas. Pero muchas de ellas descubren una realidad bastante diferente durante los primeros días.

Para empezar, durante el embarazo, los pezones de la mayoría de las mujeres aumentan de tamaño y están más sensibles. Y cuando tu recién nacido empieza a alimentarse con ellos crea presión y succión, lo cual es una novedad para ellos (bueno, en realidad, solo si eres madre por primera vez).

Además, puede que las tomas sean largas, de hasta una hora, y que tu bebé tome el pecho hasta 13 veces al día {1}. La combinación de succión, presión y saliva puede provocar dolor en los pezones.

Piensa en la irritación y las grietas que pueden sufrir los labios a causa del viento o el sol. Cuanto más los humedeces con la lengua, más se secan y se dañan; así que los hidratas para aliviar el dolor y protegerlos, ayudando de este modo a que se curen. Sucede lo mismo con tus pezones.

No obstante, el dolor no debería durar mucho tiempo, ya que tanto tú como tu bebé os iréis acostumbrando a la lactancia durante las primeras dos semanas. Tratar estos problemas cuanto antes es fundamental para evitar complicaciones posteriores. Por lo tanto, si tus pezones se agrietan, empiezan a sangrar o te duelen mucho, acude lo antes posible a un especialista o consultora de lactancia {2}.

Sin embargo, prevenir siempre es mejor que curar, así que lee los consejos que ofrezco a continuación.

Anquiloglosia

La anquiloglosia es un trastorno que padecen entre el 4 y el 11 % de los recién nacidos {4}. Se da cuando la tira de piel que fija la lengua a la parte inferior de la boca (frenillo lingual) es demasiado corta. Un bebé con anquiloglosia no podrá abrir la boca lo suficiente para agarrar todo el pecho necesario durante la toma y, probablemente, su lengua no cubrirá su encía inferior al succionar. Esto puede provocar pezones doloridos en tu caso y frustración para el bebé.

Un profesional sanitario, un especialista o una consultora de lactancia deberán evaluar a tu bebé para confirmar si padece anquiloglosia. Si fuera necesario, este trastorno se puede tratar con un sencillo procedimiento denominado frenotomía. Esta intervención, realizada por un profesional sanitario, no suele requerir anestesia y puede ayudar a solucionar los problemas de lactancia de forma inmediata {5}.

Existe también un trastorno similar, aunque menos frecuente, denominado frenillo labial, en el que el frenillo que une el labio superior a la encía superior es demasiado corto. Estos dos trastornos no siempre se detectan en las comprobaciones neonatales, así que si crees que esto es lo que te causa dolor en los pezones, busca asesoramiento de forma inmediata {4}.

Consejos para el cuidado de los pezones durante la lactancia

  • Lávate los pechos únicamente con agua cuando te bañes o te duches. Las pequeñas protuberancias (glándulas de Montgomery) de la areola producen un aceite que hidrata y protege los pezones. Los jabones y geles de ducha pueden eliminar este aceite natural, lo que provoca sequedad e irritación {6}.
  • Deja que los pezones se sequen al aire o frótalos suavemente con una toalla. Antes se les decía a las mujeres que debían frotarse los pezones para endurecerlos, pero esta práctica ya no se recomienda... ¡afortunadamente!
  • No es necesario limpiar los pechos ni los pezones antes de dar el pecho. De hecho, las bacterias presentes en la superficie del pecho pueden ayudar a desarrollar el microbioma intestinal de tu bebé {7}.
  • La leche materna fresca puede ayudar a sanar los pezones dañados {8}, así que intenta realizar un masaje con unas gotas de leche antes y después de las tomas.
  • Cambia los discos absorbentes con frecuencia si se humedecen para reducir el riesgo de infecciones por hongos o bacterias, como la candidiasis {6}.
  • No aumentes el tiempo entre tomas para que tus pezones «descansen». Tu bebé necesita alimentarse a demanda para mantenerse sano y crecer adecuadamente. Recuerda que las tomas frecuentes te permiten generar y mantener el suministro de leche, así que sigue alimentándole a pesar del dolor {9}.

Cuándo debes buscar ayuda médica

Una vez que el bebé y los pezones están habituados a la lactancia, lo cierto es que no debería doler. Recuerda que la principal causa de los pezones doloridos es una colocación/agarre deficiente. Si un experto en lactancia no ha sido capaz de solucionar el dolor en los pezones, prueba con otros.

Si el dolor en los pezones persiste o si notas síntomas extraños, acude a un especialista o consultora de lactancia. La presencia de puntos blancos o grietas en los pezones puede ser un síntoma de candidiasis; unos pezones blanquecinos o azulados se pueden deber a un problema circulatorio, como la enfermedad de Raynaud (vasoespasmos), y la presencia de pus o enrojecimientos con picor son signos de infección {2}.

Bibliografía

1 Kent JC et al. Volume and frequency of breastfeedings and fat content of breast milk throughout the day. Pediatrics. 2006;117(3):e387-395.

2 Berens P et al. Academy of Breastfeeding Medicine. ABM Clinical Protocol# 26: Persistent pain with breastfeeding. Breastfeeding Medicine. 2016;11(2):46-53.

3 Cadwell K. Latching‐On and Suckling of the Healthy Term Neonate: Breastfeeding Assessment. J Midwifery & Women’s Health. 2007;52(6):638-42.

4 Segal LM et al. Prevalence, diagnosis, and treatment of ankyloglossia: methodologic review. Canadian Family Physician. 2007;53(6):1027-1033.

5 O'Shea JE  et al. Frenotomy for tongue‐tie in newborn infants. The Cochrane Library. 2017.

6 Jacobs A et al. S3-guidelines for the treatment of inflammatory breast disease during the lactation period. Geburtshilfe und Frauenheilkunde. 2013;73(12):1202-1208.

7 Pannaraj PS et al. Association between breast milk bacterial communities and establishment and development of the infant gut microbiome. JAMA pediatrics. 2017;171(7):647-654.

8 Mohammadzadeh A et al. The effect of breast milk and lanolin on sore nipples. Saudi medical journal. 2005;26(8):1231-1234.

9 Kent JC et al. Principles for maintaining or increasing breast milk production. J Obstet, Gynecol, & Neonatal Nurs. 2012;41(1):114-121.