Productos

Consejos de extracción

Alimentar a tu bebé con leche extraída: respondemos a tus preguntas

Hora de lectura: 4 min.

¿Cuándo puedes empezar a alimentar a tu bebé con leche materna extraída? ¿Cuál es el mejor modo de hacerlo? ¿Debería preocuparte la «confusión tetina-pezón»? Respondemos a tus preguntas acerca de la alimentación con leche extraída.

¿Cuándo debería empezar a dar a mi bebé leche extraída?

Si tu bebé está sano y la lactancia va bien, no es necesario que te apresures a la hora de darle leche extraída. Durante las primeras cuatro semanas trabajaréis juntos para iniciar y establecer tu suministro de leche materna mientras tu bebé aprende a tomar el pecho de forma eficiente. Aunque los datos disponibles son limitados,{1} se cree que el uso innecesario de biberones durante este primer mes tan fundamental podría interferir en estos procesos.

Pero si, por algún motivo, tu recién nacido tiene problemas de agarre o de succión, empieza a extraer leche lo antes posible después del parto. Lee nuestros artículos acerca de cómo superar los problemas de la primera semana y cómo alimentar con leche materna a tu bebé prematuro o bebé con necesidades especiales para obtener más información, además de solicitar ayuda a tus profesionales sanitarios.

¿Cómo puedo alimentar a mi bebé con leche extraída?

Hay disponible una gama completa de soluciones de alimentación diseñadas por expertos que pueden ayudarte a dar la leche extraída a tu bebé, dependiendo de tus necesidades y de las suyas.

Por ejemplo, la innovadora tetina Calma de Medela solo permitirá que la leche fluya cuando el bebé cree un vacío mediante la succión. Esto significa que el bebé puede alimentarse con el biberón utilizando la misma técnica, movimiento de lengua y movimiento de mandíbula que emplea cuando toma el pecho.{2,3} Desarrollada en colaboración con expertos en lactancia de la Universidad de Australia Occidental, la tetina Calma permite que tu bebé succione, degluta, realice pausas y respire igual que lo haría si le dieses el pecho.{4} Al mantener el comportamiento de succión natural de los bebés, la tetina Calma está diseñada para facilitar el paso del pecho al biberón y viceversa.

Medela también fabrica tetinas de biberón convencionales en dos versiones de flujo. Y todas nuestras tetinas se pueden acoplar directamente a los biberones donde guardas la leche extraída, con lo que se minimiza el riesgo de derrames.

Si tu recién nacido necesita leche extraída pero no quieres ofrecerle un biberón hasta que se haya acostumbrado a tomar el pecho, puedes utilizar un vaso graduado para bebés, diseñado para alimentarlo puntualmente. Esto permite que tu bebé sorba o beba a lengüetazos la leche extraída. ¡Ten cuidado para evitar derrames! Es recomendable tener a un profesional sanitario a tu lado la primera vez que utilices el vaso graduado para asegurarte de que los dos lo usáis correctamente.

Para aquellos bebés que necesitan suplementos de leche extraída además de las tomas normales al pecho, el uso de un sistema de alimentación suplementaria (SNS) puede resultar útil. Este sistema tiene un tubo de alimentación fino y flexible que se puede fijar al pezón para dar a tu bebé la leche extraída mientras le das el pecho. Esto permite que tu bebé esté más tiempo en el pecho, lo que a su vez estimula los pechos para mantener tu suministro de leche, y también ayuda a mejorar sus habilidades lactantes. Puede ser útil para las madres con un suministro de leche reducido o para bebés adoptados o subrogados.

Si tu bebé no puede crear la succión necesaria para tomar el pecho, tal vez debido a una discapacidad, un trastorno congénito o debilidad, puedes usar un alimentador diseñado para bebés con necesidades especiales. Este alimentador permite que los bebés que no pueden succionar se alimenten utilizando una suave compresión.

¿Cuál es el mejor modo de introducir el uso del biberón?

Si la lactancia va bien y has decidido que es el momento adecuado para dar a tu bebé un biberón de leche extraída, sigue estos consejos:

Tómate tu tiempo

No esperes a tu salida nocturna o al primer día de trabajo para dar el primer biberón a tu bebé. Empieza probando con una pequeña cantidad de leche extraída, de un modo relajado y sin prisas, con un par de semanas de antelación. Ve subiendo gradualmente la ración hasta darle una toma completa de leche materna extraída con un biberón.

Elige el momento

Lo ideal sería que el bebé esté alerta, pero no demasiado hambriento, la primera vez que tome un biberón de leche extraída, de modo que esté lo más relajado posible.

Delega las obligaciones de alimentación

Puede que tu bebé esté confundido o que se frustre cuando le ofrezcas el biberón, ya que está acostumbrado a tu pecho. Quizás resulte más fácil si otra persona le da su primer biberón y tú no estás en la misma habitación para que tu bebé no pueda verte ni olerte.

Ni demasiado caliente, ni demasiado frío

Es más probable que tu bebé tome la leche extraída si está a una temperatura similar a la temperatura corporal, 37 °C (98,6 °F).

Mojar y sorber

Prueba a mojar la tetina del biberón con un poco de leche extraída antes de ofrecérsela, de forma que sepa y huela como tu leche materna. A continuación, estimula el labio superior del bebé con la tetina para hacer que abra la boca.

Posición para la alimentación con biberón

Alimenta a tu bebé a demanda y acurrúcalo en una posición casi vertical. Nunca lo alimentes con biberón mientras está tumbado boca arriba ni lo dejes apoyado con el biberón para evitar que se asfixie. Sigue su ritmo, haciendo tantas pausas como sea necesario. También puedes cambiar de lado durante la toma.

Sé paciente

No te preocupes si no acepta el biberón inmediatamente, puede que necesite varios intentos. Si empuja el biberón para alejarlo o se irrita, tranquilízalo y espera unos minutos antes de intentarlo de nuevo. Si sigue sin beber del biberón, espera unos minutos más y dale el pecho de forma normal. Inténtalo de nuevo con el biberón a una hora diferente.

¿Cómo puedo estar segura de que la alimentación con biberón es segura para mi bebé?

Limpia y desinfecta siempre el set de extracción y los biberones de acuerdo con lo indicado en las instrucciones, y lávate las manos antes de extraer o manipular leche y antes de alimentar a tu bebé. Sigue nuestras pautas para conservar y descongelar la leche extraída de forma segura.

Si calientas la leche materna, coloca el biberón o la bolsa de leche en un bol con agua tibia o en un calentador, o ponla debajo del grifo con agua templada (máx. 37 °C o 98,6 °F). Nunca calientes la leche materna en el microondas o en un hornillo.

¿Se adaptará mi bebé a alternar entre el pecho y el biberón?

En ocasiones, a las madres les preocupa que si introducen el uso del biberón demasiado pronto, sus bebés puedan acostumbrarse a la tetina artificial y tener problemas a la hora de dar el pecho de nuevo. A otras les preocupa el problema contrario: que su bebé no se acostumbre pronto al biberón y que después no quiera utilizarlo nunca. Estos dos problemas suelen recibir el nombre de «confusión tetina-pezón».

Los expertos no se ponen de acuerdo acerca de si la confusión tetina-pezón es realmente un problema.{1} Está claro que succionar una tetina de biberón convencional que no requiere la creación de vacío supone un menor esfuerzo para el bebé en comparación con la succión del pezón de la madre, ya que la leche fluye de un modo más sencillo y la gravedad también echa una mano. Además, algunos bebés parecen tener preferencia por el pecho o por el biberón, y nunca utilizan la opción que menos les gusta. No obstante, hay muchos bebés que no tienen ningún problema a la hora de combinar ambas opciones. 

Si sigues teniendo problemas a la hora de alimentar a tu bebé con leche materna extraída, habla con un especialista o consultora de lactancia.